Shostakovich en Canal 22 todos los lunes a las 22 h.

Por Paco Prieto
9 de febrero 2016

 
Primero pasó ayer un documental sobre la vida y la música, y de cómo se interrelacionaban, del mayor compositor ruso del siglo XX junto con Prokoviev, a saber, Dmitri Shostakovitch. También, ayer pudimos escuchar sus dos primeras sinfonías a partir de las 23 horas, y a partir del próximo lunes y hasta el mes de abril podremos degustar sus otras sinfonías que totalizan 15.
Shostakovich, aparte de autor de sinfonías, escribió dos conciertos para piano y orquesta, dos para cello y orquesta y dos para violín y orquesta. Escribió oratorios (no religiosos sino de tema social), óperas, música de películas, música de cámara, entre otros, el notabilísimo trío para piano, violín y cello número dos y sus cuartetos de cuerda, tan extraordinarios como los de Haydn, Mozart, Beethoven, Schubert, Bartok… También divertimenti. En alguna medida admirador de Mahler, fue, a pesar de Stalin y los burócratas del realismo socialista, un revolucionario de las formas musicales. Como no se concebía viviendo lejos de Rusia, entonces la Unión Soviética, tragó camote, como se dice vulgarmente, pero no cejó en sus propósitos creativos y tuvo que asumir el enorme dolor de no poder estrenar muchas obras. Fue amado por su hijo que sería disidente declarado y gran intérprete suyo en el extranjero, su hijo que estrenó la sinfonía 10 que sería objeto de dos versiones magistrales de Herbert von Karajan, y de la sinfonía 15, de la que recuerdo la brillante versión de Eugene Ormandy. Hay una hermosa versión de su concierto segundo para piano y orquesta en el que su hijo dirige la orquesta y su nieto, rockero fino, está al piano. A lo largo de su larga y prolífica existencia, Shostakovitch fue un amigo leal de tres de los mayores solistas rusos: el pianista Richter, el violinista Oistrakh y el cellista Rostropovich. Entre los grandes directores de orquesta que privilegiaron su obra sinfónica, se encuentran los ya mencionados, pero también Marvinski, Celibidache, Bernstein, Kondrashin, Maazel, Rowicki, Reiner, Ashkenazy, Jarvi…

En fin, recomiendo este homenaje a las audiencias del Canal Cultural de México. ¡Qué gran oportunidad de acercarse, en unas pocas semanas, a la vida ejemplar y al trabajo sinfónico de uno de los mayores músicos de toda la historia de la música occidental.