Umberto Eco se va pero sigue vivo

Por Paco Prieto
23 de febrero 2016

 
Umberto Eco ha muerto pasados apenas las 80 años, pero seguirá vivo. Su pasión por la Edad Media, sólo difamada por banqueros incultos ya que fue el semillero y la construcción del espíritu de Europa -exploración incesante o impulso uliseico, disidencia, construcción de grandes sistemas de pensamiento…-. quedó plasmada en sus ingeniosas novelas que en su forma decimo nónica propiciaban una lectura activa, participativa, necesariamente inteligente, así como su pensamiento sobre comunicación social creó, como su contemporáneo McLuhan, obras que soy hoy clásicos, lo que no lograron los empiristas y positivistas que se acercaron al estudio de los medios y de la teoría de la información y son obras clásicas porque sus revelaciones no son superables, o sea, van al meollo, a la raíz de las cuestiones tratadas.

Eco fue un testigo de la traición de las universidades actuales, vueltas tecnológicas, a su origen centrado en la ciencia pura y las humanidades y abogó, a lo largo de su vida, porque las italianas no perdieran el estudio de la cultura greco latina y la cultura per se que les da sentido y establece los vasos comunicantes entre las diversas facultades.

Tenía un gran sentido del humor y fue un conversador notable como todos aquellos que son conscientes que la sabiduría se obtiene escuchando a los otros, debatiendo con ellos, construyendo y reconstruyendo el conocimiento.

Fue Eco y sigue siendo a través de sus libros un faro de luz.