10 AÑOS DEL ADIOS DE LUDWIK MARGULES

POR PACO PRIETO

MARTES 8 DE MARZO

 

 

Comparto con nuestras audiencias que hace 10 años falleció el director escénico Ludwik Margules, tan buen director escénico como maestro de arte dramático. ¿Por qué algunos, y me temo que somos más de los que se piensa, extrañamos las puestas en escena de Margules?

En primer lugar, como un auténtico gran director de orquesta, así Harnoncourt, que acaba de fallecer, Margules sabía que lo más importante en el teatro es el texto, o sea, que el teatro es, ante todo, literatura. Como los grandes directores de orquesta, Furtwängler, Karajan, Boulez, Muti…, sabía que cada director marca tiempos y silencios, ritmo e intensidad de la melodía, pero siguiendo escrupulosamente el texto del creador original, o sea, el autor. Imposible olvidar su puesta en escena de “A puerta cerrada”, de Sartre, de “Manuscrito encontrado en Zaragoza”, de muchas obras de Juan Tovar. El milagro escénico, esa magia que dominaron Shakespeare, Stanislavski, Brook, Brecht, Olivier, iba de consumo con el prodigio literario de los verdaderamente grandes dramaturgos: los de los siglos de oro español e inglés, Moliére, Ibsen, Strindberg, Unamuno, Montherlant, Hiriart y Leñero, entre tantísimos otros. Creo que esa fidelidad al autor es lo que más extrañamos los que, seguramente por su ausencia, vamos ya muy poco a las salas de teatro.

El teatro o es literatura o no es. Y ahí estarían, para corroborarlo, aparte de los ya mencionados, Chéjov, Arthur Miller, Tennessee Wiliams…

No sólo este defensor extraña las puestas en escena de Margules, pienso, pero sus respuestas, quizás, puedan hacerme pensar lo contrario.